ENTREVISTA A ESTEBAN GÁNDARA, COMISARIO JEFE DE LA UNIDAD CENTRAL DE SEGURIDAD PRIVADA DEL CNP

ENTREVISTA A ESTEBAN GÁNDARA, COMISARIO JEFE DE LA UNIDAD CENTRAL DE SEGURIDAD PRIVADA DEL CNP


“Mi prioridad es dar un impulso decidido a la Seguridad Privada en España” 

Ha llegado a la UCSP precedido de fama de “duro” y, la verdad, a mí no me
lo parece. Lo que sí me da la impresión, sobre todo después de
conversar con él en su despacho, durante casi dos horas, es que es un
profesional de ideas claras, muy riguroso, poco amigo de frivolidades,
pero siempre dispuesto a escuchar. 
Se ha propuesto dar un impulso importante a la Unidad Central de
Seguridad Privada y se ha marcado unos objetivos muy concretos basados
en un plan estratégico que ya ha empezado a desarrollar, interna y
externamente. De ello y mucho más Esteban Gándara Trueba nos ha hablado
en esta entrevista, que iniciamos preguntándole ¿Cuál va a ser su
prioridad en esta nueva etapa en la Unidad?



Esteban Gándara, Comisario Jefe de la Unidad Central de Seguridad Privada del CNP

En esta etapa que me ha tocado dirigir voy a tratar de ofrecer una nueva
mirada de la Seguridad Privada en España. Esa nueva mirada parte del
Cuerpo Nacional de Policía y la vamos a tratar de llevar a cabo a
través de la elaboración –que ya está hecha- de un proyecto estratégico
que conjuga la realidad con la ficción y que abarca una amplia gama de
actuaciones, tanto desde el punto de vista interno policial como de la
mejora de la propia prestación del servicio de la seguridad privada.
Por tanto, mi prioridad es dar un impulso decidido a la seguridad
privada en España, tanto desde el sector como desde la Administración,
y para ello, el proyecto estratégico constituye la piedra angular de
este reto del que hemos hablado.

- A pesar del poco tiempo transcurrido al frente de la Unidad
Central de Seguridad Privada, ¿tiene ya opinión formada sobre este
colectivo del sector privado?


Sí, tengo una incipiente opinión que, aunque en principio es
incompleta, puedo afirmar que es muy positiva. Creo que el sector es
una realidad muy importante desde tres puntos de vista: primero, es un
sector económico importantísimo, que para la marcha del país hay que a
tener en consideración. En segundo lugar, por el volumen de personal y
de recursos que moviliza y redundan en beneficio de la seguridad en
general. Y, además, porque en muchos casos prestan esos servicios en
sectores muy importantes y estratégicos para la buena marcha del país.
Por tanto, esa realidad para mí es muy positiva. Y creo, además, que
tiene potencialidad para poder reportar mayores beneficios, tanto desde
el punto de vista económico como de mejora de la calidad de vida de los
ciudadanos.

Resumiendo: opinión positiva, es un sector estructurado, organizado; es
un sector importante para la economía y para la seguridad. Quiero
aclarar que no sólo debe ser contemplado por la función que realiza, la
seguridad, sino que eso además tiene una repercusión directa en la
calidad economía del país por los puestos directos e indirectos de
trabajo que genera.


- ¿También tiene claro ya, cuáles son, a su juicio, los principales problemas de este sector?


Algunos creo vislumbrarlos... Creo que el sector necesita un nuevo
impulso, y seguramente tenga que venir mediante la adecuación de la
normativa a la realidad de la seguridad. Es decir, a colmar las
necesidades de seguridad actualmente existentes.

Ese creo que es un problema de cierto constreñimiento del sector en el
desarrollo de sus actividades. De ahí se derivan a su vez una serie de
problemas e inconvenientes que tienen que ver con que no todo el sector
es igual, ni por el tipo de actividad que desempeña ni por el tamaño de
las empresas. Hay un número muy elevado de empresas y eso puede
facilitar una competencia sana y leal. También tiene unos problemas que
tienen efectos internos: uno es que el sector, de cara a esa
competencia leal y reglada, tiene que ser muy consciente de huir de
tentaciones de intrusismo. También que la renovación tecnológica es
algo muy necesario, y que puesto que las fronteras se han abierto y
aunque España sea un modelo para otras naciones, las empresas de
seguridad ya no van a estar solas, por lo que eso es algo que se debe
tener en cuenta al replantear estrategias empresariales. 



- Hablando de estrategias, ¿cuál va a ser o cuál está siendo ya su estrategia de trabajo al frente de la UCSP?


Todo proyecto estratégico parte de un análisis previo y la
correspondiente valoración, y ver el posicionamiento del sector y la
política de seguridad del Gobierno. En este sentido, una de sus líneas
preferentes de actuación es el ámbito de la colaboración, y esto hay
que tenerlo muy en cuenta dada mi condición de máximo responsable de
esta Unidad. A su vez, también hay un marco referencial, pero lo
importante es la visión que desde la Unidad Central y desde el Cuerpo
Nacional de Policía queremos tener de cara al sector de Seguridad
Privada. Quiero decir aquí tres cuestiones referentes a esa visión: lo
que tenemos claro es que en este ámbito, además de lo que nos
corresponde, queremos liderar y dirigir la Seguridad Privada en España.
Además de que nos corresponde, lo queremos ejercer.


-Comisario, ¿eso no va un poco en contra de lo que se ha venido poniendo
sobre la mesa, en el sentido de que el sector está muy intervenido y
que la política que se ha venido haciendo ha sido muy intervencionista?


Yo creo que se puede liderar y dirigir, y como instrumentos el
ejercicio de las actividades de control e inspección no son
contradictorios sino que son una ayuda. Lo importante es que el control
e inspección no sean una finalidad en sí misma, sino que sean las
herramientas para, precisamente, dada la realidad que constituye el
sector, aprovechar toda su potencialidad. Esto creo que es el cambio
filosófico que le tenemos dar a esta materia. Por tanto, queremos ser
un referente a nivel nacional, en cuanto a Cuerpo de Seguridad. Que el
CNP lo sea en la actividad de seguridad privada y también a nivel
internacional porque, como decíamos, la frontera de la Unión Europea
está abierta. Y además, queremos contribuir, en la manera en que
podamos, a que este modelo de seguridad privada que tenemos en España
pueda mejorar y servir de ejemplo y ahondar en el modelo de futuro para
los próximos 30 años.

En este sentido nos hemos fijado tres objetivos importantes dentro de esta planificación estratégica:

1º.- Contribuir a mejorar la calidad de los servicios en materia de
Seguridad Privada, tanto de los que presta el sector a sus clientes
como de los que nosotros prestamos al sector.
2º.- Cumplir lo primero y aumentar, con los servicios de la seguridad
privada, la prevención y que se garantice mejor la seguridad ciudadana,
que creo que ahí está la razón de ser de la existencia de la seguridad
privada
3º.- Contribuir a reducir las prácticas irregulares o fraudulentas que se puedan estar dando en el sector.

El cumplimiento de esos tres objetivos y con esa visión integradora que
le daba anteriormente, queremos hacerlo a través de cuatro ejes
estratégicos que parten por una mejora de la gestión interna, de
nuestros propios servicios que damos al sector de la seguridad privada;
queremos aumentar la colaboración con el sector, no verlo como
proveedor de información ni obligado a colaborar, sino facilitarle
información e integrarle en la seguridad pública general y potenciar la
operatividad. Es decir, no queremos que nuestra labor sea de pura
gestión. Además queremos impulsar reformas para que la normativa se
adecue a la realidad de las necesidades de seguridad realmente
existentes. Y eso lo queremos hacer con el resto de actores que hay en
materia de Administración y de Cuerpos de Seguridad del Estado. Para
ello, hemos establecido además como línea de trabajo criterios de
actuación como el principio de objetividad, (porque los hechos son lo
importante y los que tienen que dirigir nuestra actuación) y el
principio de interés general, entendido como que lo prioritario es el
impacto que nuestra actuación tenga para la mejora de la seguridad. A
partir de aquí hay otros dos principios complementarios, que son el de
la razonabilidad (aplicar el sentido común en beneficio de la
seguridad, que es el objetivo a perseguir por todos) y el de las reglas
del mercado (toda nuestra actuación no puede ir en detrimento de éste,
sino todo lo contrario).

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-Estamos padeciendo un creciente flujo de delincuentes, bandas organizadas,
etc., por tanto la pregunta es obligada. ¿Cree usted que actualmente el
sector, en sus distintos niveles, está suficientemente preparado para
hacer frente a estos nuevos desafíos delincuenciales? 


En general el sector tiene una aceptable pero mejorable formación de
base. El modelo español, comparado con otros en cuanto al acceso a la
profesión, apuesta por la formación, y la normativa eso lo tuvo muy en
cuenta porque si los recursos humanos no están muy preparados, el
trabajo no va a salir. Por tanto, de forma general, ésta es aceptable
pero yo creo que es necesario mejorar. En cuanto al grueso de personal
que constituye el sector de la vigilancia, creo que tienen que
diversificar esa formación, de manera que tiendan a una
especialización. No es lo mismo estar en un entorno de vigilancia y
protección en un centro comercial que en un entorno estratégico o una
infraestructura crítica para la seguridad del país. Creo que por ahí
debemos de encaminarnos, con independencia de que también deben tener
una mayor formación en habilidades para relaciones sociales, sin
olvidar la formación desde el punto de vista técnico jurídico. 



- También habría que traer a colación que las calidades de los
centros privados de formación no son homogéneas. ¿Cómo se puede
mantener esta docencia en el criterio que se le exige?


En materia de centros de formación como actividad de seguridad privada,
la competencia en este caso se circunscribe a la autorización inicial,
y a partir de ahí a la inspección en cuanto al cumplimiento de esos
requisitos que derivaron en la autorización. No así en cuanto a sus
niveles de formación. Esa materia tiene una especie de reválida vía
examen policial. Los candidatos deben tener muy en cuenta que de nada
sirve que “compren” esas horas de formación en un centro de formación
privada, si cuando se enfrentan al examen de acceso que hace el CNP no
son suficientes y no lo pasan. Creo que desde el punto de vista del
mercado hay que trabajar mucho en esa materia. En cuanto a que los
centros que den una pésima calidad no tengan demanda ni clientes, y eso
se podrá alumbrar viendo el porcentaje de alumnos aprobados de los que
se presentan a la prueba de examen policial.

Pero además de esto, que no es algo que competa a la autoridad
administrativa policial, sí debemos hacer una reflexión en cuanto a
mandos intermedios y sobre todo a jefes y directores en cuanto al
proceso de acceso a la profesión. En el sentido de que el director de
seguridad es el nivel máximo y ocupa el puesto máximo por las
competencias que tiene asignadas en materia de seguridad privada hoy en
día, creo que los requisitos de acceso y la formación deberían
elevarse. Tenemos muy buenos directores de seguridad, auténticos
profesionales en la materia, pero por el propio reconocimiento de ellos
y para que puedan asumir nuevas responsabilidades vía ampliación de sus
funciones, eso debe ir aparejado con una formación de mayor calidad en
cuanto a requisitos de acceso.


- Si le parece, hablamos del tema de
las sesiones competenciales, basado en el convenio que firmó el
Ministerio del Interior con una Comunidad Autónoma...
La situación actual en cuanto a competencias en Cataluña y País Vasco
es mejorable vía coordinación y compartir tareas y coordinar
actuaciones. Hay dos situaciones distintas y en ambas estamos
intentando avanzar, pero creo que en ninguno de los casos es
conveniente ni admisible la exclusión de ningún Cuerpo ni la
superposición. Creo que la vía correcta es la coordinación de
actuaciones y el compartir información. Pero por encima de todo eso,
creo estamos trabajando para avanzar ambas partes para que no haya
exclusión ni superposición, sino compartir informaciones. Pero por
encima de eso, ante todo hay que preservar la unidad de mercado y la
unidad de legislación. Estas dos cuestiones son absolutamente
necesarias para que las empresas no tengan una posición débil frente a
la competencia exterior y para que no existan criterios y normas de
legislación distintas. Por eso, creo que lo que contemplan algunos
estatutos es la ejecución de determinadas competencias con arreglo a la
legislación básica del Estatuto. Y esa ejecución se realizará por las
comunidades que tienen Cuerpo de Policía propio (Cataluña y País Vasco)
y ha de hacerse de manera coordinada y compartida y sin excluir a
ningún Cuerpo en el ámbito de la seguridad privada y sin superponer
unos sobre otros. Creo que ahí está la clave.

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