NO SE CONCIBE LA FUNCIóN DEL DIRECTOR DE SEGURIDAD SIN LA EXISTENCIA DE UN DEPARTAMENTO DE SEGURIDAD, NI LA EXISTENCIA DE éSTE SIN LA FIGURA DE UN DIRECTOR DE SEGURIDAD AL FRENTE”


NO SE CONCIBE LA FUNCIóN DEL DIRECTOR DE SEGURIDAD SIN LA EXISTENCIA DE UN DEPARTAMENTO DE SEGURIDAD, NI LA EXISTENCIA DE éSTE SIN LA FIGURA DE UN DIRECTOR DE SEGURIDAD AL FRENTE”
- Como experto en seguridad con altas responsabilidades, nos gustaría conocer su opinión sobre la actual problemática de la Seguridad Privada en nuestro país.
La falta de personal para atender la demanda que del sector hace la sociedad; la cualificación de este personal, -ya que la mayoría carece de formación suficiente para desempeñar a plena satisfacción sus cometidos y funciones- y la escasa frecuencia en la convocatoria de exámenes para la obtención del título de Vigilante son, entre otras, las causas que originan la problemática en la Seguridad Privada. Desde distintos sectores se dejan oír voces que intentan reflejar la realidad de la Seguridad Privada. Desde “que el sector se está adaptando a la realidad en que vivimos” o como se indicaba en las conclusiones de la Asamblea General de CEUSS, se necesita una mejora de la seguridad privada con una fluidez de comunicación entre la Administración pública y los medios de comunicación”. 
- ¿Y respecto a los Directores de Seguridad?
El Reglamento de Seguridad Privada regula la categoría profesional de Director de Seguridad como especialidad de la de Jefes de Seguridad, a efectos de habilitación y formación. No se concibe la función del Director de Seguridad sin la existencia de un Departamento de Seguridad, ni la existencia de éste sin la figura de un Director de Seguridad al frente.

El Director fija objetivos, prioridades y la estrategia en función de las necesidades; asesora a la dirección, interviene desde la selección del personal, a la detección de fraudes y pérdidas. Es el máximo responsable de la seguridad de una empresa u organismo, público o privado, en la que esté constituido el Departamento de Seguridad, cuya dirección, coordinación, supervisión y administración le competen en exclusiva.

Por todo ello sería necesario elaborar estudios y programas teórico-prácticos dirigidos a la formación y entrenamiento de los Directores de Seguridad. 

“La devolución de la condición de Agente de la Autoridad a los Vigilantes y el establecimiento de una carrera profesional evitaría que los buenos profesionales dejaran este sector”
- ¿Según usted, cuales deberían ser las prioridades?
La formación teórica continua para conseguir vigilantes más profesionalizados con conocimientos para realizar búsquedas preventivas de explosivos; el adiestramiento en la extinción de incendios y cualidades como la amabilidad y el trato correcto con el público con el que se trata a diario.

En otro orden de cosas, considero también prioritaria la devolución, a los Vigilantes de Seguridad, del carácter de Agente de la Autoridad en el desempeño de sus funciones. Sé que este tema es de rabiosa actualidad y con opiniones para todos los gustos, por ello debería buscarse un término medio que aunara esfuerzos y voluntades y que a todos, Administración, empresas y vigilantes, contentara. Es difícil pero en los tiempos que nos toca vivir, dadas las dificultades existentes en todos los campos, creo que sería un paso importante, sino en todo, en aspectos y servicios concretos, que se deberían consensuar. Por último, el establecimiento de una carrera profesional que supusiera, para los empleados del Sector de la Seguridad Privada, no sólo un estímulo profesional sino la integración definitiva en su trabajo y la perspectiva de un futuro de mejora económica y personal. Creemos que de esta manera evitaríamos que los buenos profesionales dejaran este sector, con el consiguiente perjuicio que supone, tanto para las empresas como para los usuarios. 
- La Ciudad de las Artes y las Ciencias aglutina un conjunto de instalaciones singulares que precisan de importantes medidas de seguridad, tanto para la prevención de continentes y contenidos ante la delincuencia y el terrorismo como para garantizar la seguridad de sus visitantes. ¿Nos quiere hablar sobre ello?
Efectivamente, la prioridad del Departamento de Seguridad es conseguir, en la medida de lo posible, las mayores cotas de seguridad no sólo para las instalaciones de la propia Ciudad de las Artes y las Ciencias, sino también para los millones de visitantes que anualmente recibimos. Por ello, se ha dotado a cada uno de los edificios que la integran, y al conjunto en general, de sofisticados, complejos y costosos sistemas de seguridad, como bien sabe su revista. Tanto el sistema de CCTV, de intrusión y de control de accesos responden a las últimas tecnologías en este campo, lo que supone una seguridad añadida.

Asimismo, intentamos que el personal de vigilancia que presta servicios en todos los edificios de esta macro-complejo, reciban periódicamente cursos de reciclaje para estar permanentemente actualizados. Muy recientemente, como se habrá visto a través de todos los medios de comunicación, hemos inaugurado el último proyecto “El Palau de las Arts Reina Doña Sofia”, no por ser el último el menos importante, que consta de cuatro salas, con capacidad para más de 4.000 personas, se dice que en él caben todos los espectadores del Real y Liceo. En el mismo se incorporan los últimos avances tecnológicos, que esperemos estén terminados para la puesta en marcha de la primera temporada de Ópera en Valencia.
- La formación profesional es un tema de permanente actualidad en el Sector de Seguridad Privada. ¿Cree adecuada la que actualmente se está impartiendo?
A pesar de existir el Acuerdo Nacional sobre Formación Profesional Continua, la formación que recibe el Vigilante, si bien es adecuada para iniciar su actividad laboral, es insuficiente a largo plazo. Debería mantenerse, como he comentado anteriormente, una formación continuada a lo largo de la vida laboral de los profesionales de la Seguridad Privada con cursillos de capacitación y adiestramiento práctico, amén de otros teóricos de actualización de conocimientos que mejoren globalmente y de forma permanente su capacitación profesional. Es evidente por otra parte, que las empresas de Seguridad Privada como los usuarios-clientes vienen desde hace tiempo haciendo un esfuerzo considerable para conseguir elevar el nivel de formación del personal de Seguridad.

- ¿Y respecto a la especialización?
Lo mismo podría decirse de la especialización. Es necesaria la continua actualización de conocimientos teórico-prácticos con cursillos al efecto. El Vigilante no puede conocer todas las actividades propias de la profesión. Se requiere la especialización para que pueda desarrollar al máximo sus capacidades. Hay que seguir incidiendo en la formación especializada, que permita al personal conocer de forma más adecuada las técnicas y sistemas de seguridad encaminadas a la utilización de medios y equipos electrónicos. En definitiva, mantener un sistema de formación continua.
“Los Vigilantes
pueden ser los ‘ojos y oídos’ de la Policía”
- ¿Cómo contempla usted la colaboración entre Seguridad Pública y Seguridad Privada y en que puntos habría que avanzar para mejorar esta colaboración?
Hay un punto de inflexión en la historia del mundo actual. Es el que se inicia con los tan repetidos atentados del 11-S en EE.UU. (lo que sería el inicio de una cadena internacional de barbarie terrorista islámica) y continua con los perpetrados en Bali, Madrid y Londres, sobre todo contra Occidente. Esto ha obligado a instituciones públicas y a empresas privadas a tratar de elevar las cotas de seguridad global. Es necesario, por tanto, mejorar e intensificar la colaboración entre Seguridad Pública y Privada. Son muchos miles de Vigilantes -hombres y mujeres- repartidos por todo el territorio nacional, los que a diario pueden ser los “ojos” y los “oídos” de la Policía. Establecer canales de comunicación fluida de la información obtenida diariamente y que el Vigilante se sienta “arropado” por la Administración Policial en su labor diaria.

Desde hace mucho tiempo, todos los responsables de la Seguridad Pública que han hablado sobre la colaboración entre ésta y la Privada no han tenido más que palabras de apoyo, aliento y buenos deseos. Sin embargo, el tiempo pasa y prácticamente no se ha hecho nada que suponga un cambio sustancial en esa colaboración.

El actual Subdirector operativo no hace mucho manifestó que “debe ir más allá del mero imperativo legal y constituir una filosofía, una norma de procedimiento asumida, y por tanto aceptada, siempre bajo criterios de transparencia y de confianza recíproca, que posibiliten un flujo informativo bidireccional”.

Estos buenos deseos deben ir complementados con actuaciones concretas y no quedarse en palabras únicamente, ya que aparte del aumento en las convocatorias para acceder a la titulación, poca cosa más se ha llevado a cabo en los doce años que lleva de vida la Ley de Seguridad Privada y aunque reconocemos que está sirviendo de guía a muchos países, para nosotros no es suficiente.

- ¿Quiere comentarnos algún punto más que desee destacar?
Simplemente añadir que, si queremos conseguir unas sociedades más libres, justas y seguras, debemos implicarnos todos en la tarea de la Seguridad. No dejarla única y exclusivamente en manos del Estado.
José Antonio Lloret Pascual
Responsable del Departamento de Seguridad de la Ciudad de las Artes y las Ciencias

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