Si el ambiente en casa es muy seco, se puede utilizar un humidificador durante un corto periodo de tiempo. Humedecer el aire ayuda a que el moco no sea espeso y contribuye a lubricar la vía área. Sin embargo, puede ser perjudicial para algunos niños que tengan bronquitis o asma.


Cómo aliviar catarros y resfriados a nuestros hijos

Otoño: época de lluvias, bajan las temperaturas... y llegan los catarros, resfriados y los virus. Y las escuelas infantiles y colegios favorecen su transmisión. Pocos niños se salvan de dos, tres o cuatro catarros cada curso, una enfermedad que se cura sola ya que no existe tratamiento ni medicamentos que prevengan, curen o acorten su duración, normalmente entre siete y diez días. Lo que sí se puede hacer es seguir algunos consejos para aliviar en algo los síntomas y que los pequeños se sientan más cómodos.
Durante estos procesos es posible que el niño se encuentre más cansado y con menos apetito. Por eso, como normal general para todas las edades, es conveniente que disminuya su actividad y no forzarle a comer, ofreciéndole mejor los alimentos que más le apetezcan.
Los pediatras de la Asociación Española de Pediatría ofrecen esta serie de recomendaciones para hacer que catarros y resfriados sean menos dolorosos:
MEDICAMENTOS 

Los medicamentos que se usan para tratar el catarro intentan aliviar, en lo posible, los síntomas: la fiebre, la mucosidad, la congestión nasal y la tos. Pero no curan estos procesos ni acortan su duración.
Se ha comprobado que algunos medicamentos anticatarrales pueden producir, en los niños pequeños, efectos adversos, como aumento de la frecuencia cardiaca, adormecimiento, convulsiones e incluso muerte en los menores de dos años. Por ejemplo, la agencia del medicamento de Estados Unidos (FDA) ha advertido de los posibles efectos graves al utilizar medicamentos para el catarro en los niños, especialmente en los menores de dos años. Y recomienda que los medicamentos anticatarrales y antitusivos no se utilicen en niños menores de 4 años, especialmente en los de menos de 2 años. En Canadá la recomendación es de no utilizarlos por debajo de los 6 años.
Francia prohibió en 2010 los jarabes mucolíticos en los niños menores de 2 años porque se habían notificado efectos adversos al usarlos en esas edades. Por último, la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios prohibió en 2011 el uso de supositorios para la tos que contienen derivados terpénicos para los menores de 30 meses, por su relación con un aumento del riesgo de convulsiones.
Los pediatras dicen que el efecto beneficioso de estas medicinas es dudoso y que existe un riesgo real de provocar efectos adversos en los niños pequeños.
NIÑOS MENORES DE 2 AÑOS

—Si el niño tiene fiebre y malestar podemos usar antitérmicos durante unos pocos días (paracetamol o ibuprofeno). Recuerde que la fiebre es beneficiosa, solo es aconsejable bajarla, utilizando antitérmicos, si el niño está molesto. Para que se sienta más cómodo, le puede arropar o quitar la ropa según se encuentre a gusto. Si el niño quiere el baño, le puede resultar agradable con agua templada, pero no es necesario enfriarla.
—Cuando la nariz esté taponada por la mucosidad, los lavados de la nariz con suero fisiológico le ayudarán a respirar mejor. Se puede repetir siempre que sea necesario: al acostarse, al levantarse, antes de comer o de tomar el pecho.
—Es recomendable mantenerle bien hidratado. Ofrézcale líquidos que sean adecuados para su edad (agua, caldos, zumos...).
—Si el ambiente en casa es muy seco, se puede utilizar un humidificador durante un corto periodo de tiempo. Humedecer el aire ayuda a que el moco no sea espeso y contribuye a lubricar la vía área. Sin embargo, puede ser perjudicial para algunos niños que tengan bronquitis o asma.
EN MAYORES DE 2 AÑOS

—Saber que hay medicamentos que alivian los síntomas, pero no curan ni disminuyen la duración de los resfriados. Conocer la composición del producto y los efectos que puede tener.
—Evitar combinar dos o más preparados anticatarrales, pues pueden aumentar los efectos indeseados y seguir las dosis recomendadas para cada producto.
—Utilizar preferentemente los medicamentos que tienen tapón de seguridad. Utilizar las cucharas que trae cada producto.
—No utilizarlos como sedantes o para ayudar a dormir a los niños.
—Preguntar a los profesionales de la salud, médicos o farmacéuticos, ante cualquier duda sobre el uso de medicamentos para la tos o el catarro en niños mayores de 2 años.
http://www.segurpricat.es

Fuente: diario ABC.

Entradas populares