Dirección de Segurpricat consulting

domingo, 10 de febrero de 2013

Merkel ha aparcado el asunto de los rescates, solamente quiere hablar de presupuestos europeos y Monti ha aprovechado la tesitura para reivindicar una modificación en el sistema europeo de financiación y reembolso, de forma que a Italia le sea rebajada la cuota comunitaria o comience a recibir fondos europeos justificados por su actual situación financiera

Apuesta por la 'solidaridad'

Monti exige una revisión de las contribuciones netas europeas

El primer ministro italiano, Mario Monti, junto a la canciller alemana. | Getty El primer ministro italiano, Mario Monti, junto a la canciller alemana. | Getty
  • Italia no quiere seguir siendo contribuyente neto de la UE
Para mayor información:

Editar Julian Flores Garcia

Director de Consultoria de Seguridad Nacional y Internacional de Latinoamerica Profesor acreditado CNP y la GC
julian flores garcia@juliansafety ahora
Mira mi perfil profesional de Consultor internacional de Seguridad y conecta conmigo en LinkedIn.
http://www.jefedeseguridad.net
http://www.facebook.com/pages/siseguridades/437586572929207

Merkel ha aparcado el asunto de los rescates, solamente quiere hablar de presupuestos europeos y Monti ha aprovechado la tesitura para reivindicar una modificación en el sistema europeo de financiación y reembolso, de forma que a Italia le sea rebajada la cuota comunitaria o comience a recibir fondos europeos justificados por su actual situación financiera.
El jefe del gobierno italiano, de visita en Berlín y en plena gira europea, puso por delante que Italia considera importante que los nuevos presupuestos comunitarios "tengan recursos adecuados para promover más el crecimiento y el empleo y que sean más solidarios", como esperaba Merkel, quien considera que el ya cerrado Pacto de Crecimiento es perfectamente capaz de satisfacer, con sus 120.000 millones de euros, cualquier demanda italiana. Pero dicho esto, Monti abrió el melón del sistema europeo de reembolsos.
«Alemania, Francia e Italia son los principales contribuyentes netos de la UE…. Y para nosotros es naturalmente también muy importante que la contribución italiana sea proporcionada y adecuada respecto a la de los demás contribuyentes netos», dijo Monti en presencia de Merkel y haciendo referencia a la situación financiera tan diferente por la que atraviesan estos tres países.
"En los últimos diez años, Italia ha sido contribuyente neto y ha pagado todo aquello se estaba justificado por su situación de prosperidad, hasta el punto de, en el año 2011, haber sido el principal contribuyente neto a los presupuestos comunitarios", explicó el primer ministro italiano. "Esto no está justificado", se quejó, añadiendo que la situación "requiere en particular una reforma del sistema de reembolso que actualmente beneficia a algunos países y es financiado por otros".
La cuestión será tratada en la reunión en Bruselas en las que se abordará el marco financiero europeo hasta 2020, la próxima semana. Como primera respuesta a esta reivindicación, Merkel sostuvo que "Alemania e Italia son contribuyentes netos y tienen por eso intereses comunes", pero admitió que "las negociaciones no son fáciles e Italia tiene sus propios intereses que defender". En todo caso, Merkel es optimista y expresó ayer que su confianza en que la próxima semana no se repita el fracaso de noviembre y sea posible un acuerdo entre quienes abogan por recortar el presupuesto, en línea con los ajustes fiscales nacionales, o incluso mantenerlo congelado, como Alemania, y quienes exigen que desde Bruselas se combata la recesión a la que ha abocado la crisis y se promueva el crecimiento, como Italia y España.
El problema de esta negociación, tanto para Merkel como para Monti, es que los dos están en plena precampaña electoral, lo que les obliga a defender posturas más duras. Monti, un tecnócrata que reemplazó a Silvio Berlusconi como primer ministro en noviembre del 2011, cuando Italia estaba a punto de quedar sumergida en la crisis de deuda, está en campaña para las elecciones de febrero en las que competirá con las promesas populistas de la centro-izquierda de recortar impuestos y estimular el crecimiento. Merkel, por su parte, se enfrenta a unas generales el próximo 22 de septiembre y su margen de maniobra europeo será más estrecho hasta que pase esa fecha.